Salud Política Local 2026-03-04T13:53:54+00:00

La cobertura de vacunación contra el VPH en Argentina se desploma

Argentina muestra una preocupante caída en la cobertura de vacunación contra el VPH, que forma parte de un deterioro mayor en la adherencia al calendario nacional de inmunizaciones. Expertos señalan que el principal problema no es iniciar la vacunación, sino completar los esquemas, dejando a miles de niños sin protección.


La cobertura de vacunación contra el VPH en Argentina se desploma

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de sus vidas. Aunque existen más de cien tipos de VPH, aproximadamente 40 de ellos pueden afectar la zona genital o anal. La transmisión ocurre principalmente a través del contacto con piel y mucosas, como el que se produce durante cualquier tipo de relación sexual y basta un solo contacto para adquirir la infección, mientras que no se transmite, como se creía erróneamente, por compartir objetos ni por el uso de baños públicos, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

«El VPH es muy común y muchas veces no da síntomas, por eso la información y la prevención son fundamentales. El desafío actual es el cumplimiento», se indica en el informe.

Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación muestran una tendencia descendente en las coberturas de vacunación. En 2024, la cobertura de la vacuna contra el VPH alcanzó apenas el 55,5% en mujeres y del 50,9% en varones. Esta caída es parte de un deterioro más amplio en la adherencia al Calendario Nacional de Vacunación.

«Al quedar dosis pendientes, se genera una falsa sensación de protección, cuando en realidad la inmunidad plena se logra con el esquema completo», remarcó Burgos. Este mismo patrón en las bajas en las tasas de cobertura se replica en la adolescencia y tiene una consecuencia directa en la vacunación contra enfermedades como el VPH.

En línea con esta tendencia, según datos de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, la vacuna contra el VPH ya venía acumulando una caída sostenida en los años previos. Esta situación expone a miles de niños y adolescentes a quedar sin protección y aumenta, además, el riesgo sanitario para toda la comunidad ante el posible resurgimiento de enfermedades prevenibles.

«Argentina cuenta con uno de los calendarios de vacunación más completos de la región. Para que la protección sea efectiva, es fundamental que las familias y los equipos de salud revisen el carnet de vacunación y aprovechen cada consulta médica para verificar que las dosis estén al día», advirtió Fernando Burgos (M.N. 81.759), médico pediatra, jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral.

El fenómeno es aún más evidente en los refuerzos, donde los niveles de cobertura caen aún más y se ubican, en algunos casos, por debajo del 70%. La segunda infancia, el punto más crítico. El punto más crítico aparece en las vacunas correspondientes a la segunda infancia. A los cinco años, las coberturas de refuerzo de triple viral y varicela rondan apenas entre el 45 y 47%, lo que implica que más de la mitad de los niños no reciben las dosis necesarias para prevenir enfermedades que siguen presentes o que aún persisten.

«A medida que los chicos crecen, disminuye la frecuencia de las consultas pediátricas y eso impacta directamente en la vacunación. Esta caída se hace evidente al comparar las distintas etapas del calendario. En vacunas como rotavirus, quíntuple/séxtuple o poliomielitis (IPV), la cobertura desciende varios puntos porcentuales entre la primera dosis y las siguientes», dijo Burgos.

«El principal desafío no es iniciar los esquemas, sino garantizar que se completen en tiempo y forma», señalan los expertos. Estos valores representan uno de los retrocesos más significativos del calendario y vuelven a poner en escena el riesgo de reaparición de enfermedades que el sistema de salud argentino había logrado controlar.

El VPH también puede generar otros tipos de cáncer relacionados, como el de ano, vagina y vulva. Aunque no existe un tratamiento específico para eliminar el virus, sí hay formas de prevenirlo y de detectar sus consecuencias en etapas tempranas. «Contar con datos claros, hablar del tema sin prejuicios y acompañar a las familias desde el sistema sanitario permite reducir riesgos y cuidar la salud a largo plazo», señaló la Dra. María Cecilia Torroija. «En la mayoría de los casos, la infección desaparece por sí sola, pero en otros puede persistir y provocar distintos tipos de cáncer, ya que, se estima que el 99% de los casos de cáncer cervicouterino están vinculados al VPH y, según datos del Observatorio Global del Cáncer, es el tercero más frecuente en mujeres y la cuarta causa de mortalidad por cáncer en mujeres jóvenes en el país».